Adiós maldito mundo cruel

Hablar y escribir de temas de depresión y suicidio es difícil; no existen las palabras correctas para describir las emociones que cada quien pasa en sus momentos más oscuros. Pero puedo hablar de los míos y, ya si tenemos algo en común, sabrán que en esta oscuridad no estamos solos, ahí estamos juntitos.

En el año nuevo del 2018, uno de mis mejores amigos decidió abandonar este maldito mundo cruel, es una historia larga corta; fue un trancazo para mí, ya que, en varias ocasiones cuando yo me encontraba en ese mismo lugar oscuro, él era la única persona con la que podía hablar, porque tanto mi familia como mis amigos tenían el mismo consejo: «se más feliz». En mi cabeza solía pensar: «¡¿Neta?! ¡Gracias! Eso no lo había pensado nunca». 

Es difícil mantenerte equilibrado todo el tiempo bajo las circunstancias que vivimos día a día, para mi amigo este mundo era insoportable, no le veía el chiste; entre las varias pláticas le mencioné a Carl Sagan y la idea de que nada en este mundo realmente importa, ya que, en unos muchos años, la teoría de que este planeta desaparezca volvía a la vida algo que no tenía sentido de ocurrir; pero necesitaba salir de mi hoyo, ya que cada vez volvía ahí con más facilidad y parecía algo cómodo estar ahí, además, gracias a estas teorías, el miedo de hacer las cosas mal me parecía bastante ridículo; él opinó lo mismo. Quedamos en vivir juntos una temporada, ya saben, para ayudarnos mutuamente: eso nunca paso. Después de que decidiera quitarse la vida, yo caí en una profunda depresión, y no podía dejar de llorar, de dormir, de llorar y nuevamente dormir; en mis depresiones pasadas el alcohol parecía ser un medicamento que me ayudaba a estar ausente de mí, y me recete unas buenas borracheras. Después era algo difícil tomarle el amor al día, así que la pasaba en cama, estaba cansada de todo, mi cuerpo empezaba a doler, así que dormía y al despertar sólo pensaba en que en serio no quería estar aquí, solo quería desaparecer, todo era muy agotador y aburrido; mi familia decidió tomar cartas en el asunto y visite a un psicólogo, conversamos un poco y abandoné mi autoterapia.

Salir de la depresión jamás es historia fácil, pero tampoco es un imposible, yo estoy en ese camino. Las cosas que pasan alrededor de ti no siempre van a estar bien, pero las veces que estén bien las vas a disfrutar, y cuando estén mal debes recordar que es temporal. Cada quien tiene su proceso; en mi caso, ir a meditar ha sido una herramienta que ayuda a mi mente a ejercitarse y a tener una relación sana con el mundo, no siempre lo logro; dejé por un tiempo de lado el alcohol, volví a terapia, poco a poco he estado cambiando mi alimentación y, consecuentemente, empecé a ejercitarme, lo cual me ha mantenido últimamente a flote; aunque hay días que no todo es color de rosa, hay días que puedo ver con claridad y ver que tal vez sí lo son.