Maritza 16 años...

Tenía 16 años cuando conocí a un hombre de 26 años. Era profesor de natación y yo empleada; iba constantemente a donde yo trabajaba, con varios pretextos. Note que lo hacía para verme, no me gustaba nada, pero me caía bien. Un día nos invitó al cine a una amiga y a mí y aceptamos. Después nos fuimos a vivir juntos, más por necesidad que por gusto.

Yo era muy inexperta; él salía mucho de fiesta y tenía muchos amigos. Empecé a drogarme; él consumía cocaína para aguantar las fiestas, bebía mucho y tenía mucho sexo. Descubrí mi embarazó de un mes, le dije y él dijo amarme mucho y decidimos tener al bebe.

Yo no estaba segura y seguí con el ritmo de vida que tenía.

Tuve un aborto espontáneo a las 8 semanas, lloramos mucho, pero supe que eso era lo mejor y que debía alejarme de él; sin embargo, no tenía las fuerzas necesarias, en ese entonces yo tenía 17 años.

Maritza

Seguí un rato con él y finalmente me dijo que tenía que regresarme a casa de mis papás: que yo era muy tóxica para él, que él antes de conocerme era un hombre de bien, que era momento de sentar cabeza y buscar a una mujer para casarse.

Quise morir, ahora se lo agradezco. Pero no era necesario madrearme tanto.